«España es el único país, junto con Andorra y el Vaticano, que carece de una ley de nacionalidad que regule de un modo amplio los aspectos relacionados con la adquisición o pérdida de la condición de ciudadanía, y es por eso que precisa de una normativa con rango de ley que cubra las lagunas que presenta la normativa actual (Miras, 2013)»
En 2014 comenzó a circular tanto en los medios de comunicación como en las redes sociales una supuesta lista de apellidos que posibilitarían el acceso a la nacionalidad española. Tal nota correspondía al proyecto de ley que se discutía en el congreso español, y cuyo objetivo era facilitar la obtención de la nacionalidad española a los sefardíes, descendientes de los judíos expulsados de España en 1492. Si aceptamos que es necesario reparar los daños cometidos hace más de quinientos años, a una comunidad expulsada durante los tiempos de los reyes católicos Isabel y Fernando, me pregunto si no sería igualmente necesario reconocer a los actuales descendientes de españoles que han quedado de lado por los vacíos de las legislaciones españolas que otorgaron la nacionalidad a ciertos descendientes. Continuar leyendo…

