La fábula de la rana hervida narra que, si la ponemos en agua hirviendo, naturalmente saltará de manera inmediata para salvarse; en cambio, si la colocamos en agua tibia y lentamente la vamos calentando, entonces se acostumbrará al aumento de temperatura y morirá sin intentar escapar. Esta metáfora, que nos alerta ante la falta de reacción frente cambios súbitos riesgosos, se puede aplicar al caso mexicano de la relación entre el gobierno y la sociedad civil de los últimos ocho años.

